J.C. Ramírez con buena actuación contra los Yankees, salió sin decisión

J.C. Ramírez tuvo una buena presentación contra los Yankees. Aunque no ganó, consiguió recorrer seis innings y dos tercios. Sujetó a cinco hits a la artillería nuevayorkina. Uno de esos hits fue un jonrón de Chase Headley en el séptimo inning, que fue el que dio la ventaja a los Yankees en esa entrada. Dejó dos jugadores a bordo, pero el relevista Yusmeiro Petit ponchó al siguiente en la alineación para dejar el partido a como lo encontró. Los Angels se impusieron 3 – 2 al final y Ramírez no tuvo decisión.

A pesar del resultado adverso hasta el momento que se retiró, Ramírez logró una salida de calidad. Solamente Chase Headley le logró descifrar sus envíos de velocidad. Headley fue el que empujó la primer carrera en el quinto episodio y volvió a sacudir al pitcher nicaragüense en el séptimo con un cuadrangular.

Ramírez hizo un total de 111 lanzamientos, 68 de ellos strikes. Dio tres bases por bolas y permitió dos carreras. Ponchó a siete en una noche en que la batería de los Angels también se vio silenciada, primero por Sabathia y luego por el relevista Giovanny Gallegos.

La única carrera de los Angels vino provocada por un error del primera base de los Yankees, Chris Carter, quien no pudo atrapar un tiro de rutina proveniente del short stop, por lo que Andrelton Simmons llegó hasta segunda base. Luego un hit de C.J. Cron impulsó a Simmons para poner por delante a los Angels.

Los Angels lograron anotar una carrera más en el octavo, lo cual salvaba de la derrota a Juan Carlos Ramírez. El partido se prolongó hasta el episodio once. Fue cuando Erick Young Jr., con hombre en tercera, conectó una línea que golpeó al lanzador e impulsó la carrera que dejó tendidos a los Yankees. El marcador final de 3 – 2 fue un espejo de lo que sucedió en el partido, con pitcheo dominante y decidido por pequeños detalles en favor de los Angels de Anaheim.

Ramírez quedaría entonces con el mismo balance de 6-4. Su efectividad mejoró a 4.19. A pesar de una apertura de mejor calidad que la anterior, esta vez el bateo no lo apoyó de la misma manera. Las sensaciones en esta apertura fueron mejores, sobre todo ante un bateo tan exigente como el de Nueva York.

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